En Adalab somos Agile (y así se lo enseñamos a nuestras alumnas).

Uno de los puntos fuertes de nuestro curso es que no se trata únicamente de una formación técnica. Durante las 12 semanas que dura el curso Intensivo, nuestras alumnas, además de desarrollo web, aprenden todo lo que necesitan para convertirse en grandes profesionales: habilidades para trabajar en equipo, pautas para una comunicación efectiva, gestión de la marca personal, integración en la comunidad tecnológica… Todo esto es lo que llamamos formación en desarrollo profesional y en cada promoción, la primera sesión de desarrollo profesional que reciben nuestras alumnas es precisamente sobre Agile.

¿El motivo?

Las organizaciones ágiles y receptivas están diseñadas para aprender y responder rápidamente gracias a un feedback constante, un flujo de información clave para seguir evolucionando. En ellas se anima a los empleados a experimentar y aprender en ciclos rápidos, auto-organizados como equipos de personas que van avanzando juntas y haciendo crecer la empresa. Esto está directamente relacionado con los valores y los principios de lo que podríamos llamar “cultura Agile”, un mindset que muchas empresas del sector tecnológico han incorporado como parte de su ADN. Y por ello, queremos que las alumnas de Adalab entiendan el porqué de este mindset desde el primer día. Gracias a ello, las adalabers ofrecerán un valor añadido a las empresas donde comiencen a trabajar, comprenderán la cultura organizativa y podrán adaptarse al nuevo entorno de forma más eficiente y marcarán la diferencia respecto a otros perfiles juniors.

En Adalab creemos firmemente en los valores y principios de Agile y nos centramos en regirnos en base a esa cultura de empresa. Prueba de ello es que la propia gestión de Adalab responde a este concepto: buscamos la mejora constante a través del feedback de las alumnas, profesores/as, facilitadores/as, voluntarios/as, empresas colaboradoras… para ir adaptando la formación a lo realmente demandado e importante y poniendo foco en las personas que hacen posible todo esto y que aportan un valor añadido que diferencia nuestra formación del resto de bootcamps.

La responsable de trasladar a las alumnas las claves de Agile y fomentar la aplicación de Scrum en cada promoción es Pilar Cantarero, miembro del equipo de Adalab que ejerce de Agile Coach y de Scrum Trainer con más de 17 años de experiencia en el sector.

Pilar Cantarero.

“Para las alumnas de Adalab, hablarles de Agile en el momento que empiezan a reinventarse como programadoras, es darles herramientas para que entiendan el contexto en el que se mueven. Las adalabers se enfrentarán a un sector cambiante, con muchísima incertidumbre, donde la capacidad de adaptación es importante y donde las personas son la clave para ello. Y este mindset les ayuda a entenderlo y a ponerlo en práctica cuanto antes.”

¿Cómo se aplica Agile en Adalab?

Pilar arranca la sesión de Agile que abre el curso con un storytelling que cuenta el caso real de un conocido e importantísimo proyecto llevado a cabo por una gran organización… pero que fracasó estrepitosamente. Se trata de comprender la importancia del ya famoso mantra “Falla pronto. Falla rápido.”

Pilar Cantarero, en un momento de clase.

En Adalab utilizamos Scrum como marco de trabajo ágil a la hora de organizar el trabajo en los proyectos y las actividades del curso. Scrum nos propone una serie de buenas prácticas para organizarnos como equipo de una manera eficiente y recoger el feedback necesario para la mejora del producto, fomentando siempre la colaboración entre todas las partes y la entrega continua de software funcionando que les permite aprender a pasos agigantados.

“Con Scrum tenemos un marco de prácticas muy concretas que nos permiten accionar eso que queremos que nos aporte Agile.” — dice Pilar — “Para mejorar la comunicación y obtener el feedback temprano, es muy útil funcionar a través de eventos y unos periodos de tiempo cortos conocidos como Sprints de forma iterativa”.

El Curso Intensivo de Adalab está dividido en varios módulos. En cada uno de ellos, las alumnas trabajan en equipo para desarrollar un proyecto concreto: en el módulo 1 una página web grupal con HTML y CSS, en el módulo 2 una aplicación web con Vanilla JS para hacer tarjetas de visitas online y en el módulo 3 deben trabajar con código heredado de las compañeras, para “reescribir” el proyecto del módulo 2 utilizando el framework que trabajamos en Adalab, React. Todos estos proyectos se formulan siguiendo la guía de Scrum y como en cada módulo de la formación el reto es diferente, al finalizar el curso las alumnas tienen un portfolio inicial de proyectos hechos por ellas que pueden mostrar en su proceso de búsqueda de empleo.

Cada módulo está dividido en 2 sprints (ciclos iterativos e incrementales) que cuentan con sus correspondientes sesiones iniciales de Sprint Planning, a través de los cuales se discute el alcance del sprint en base a unos requisitos de negocio en forma de Historias de Usuario. Tras eso, definen sus Working Agreements, que les permitirá tomar decisiones como un equipo auto-gestionado. Una vez definidos, comienzan a trabajar en el sprint, realizando Daily Meetings diariamente como punto de sincronización donde las alumnas se ponen al día de sus avances, escollos y tareas pendientes, lo que permite que avancen como equipo de forma cohesionada e informada. Al final de cada sprint se realiza un Sprint Review en formato demostración donde se enseña ese software funcionando, seguido de una Retrospective posterior. Con estas dinámicas, las alumnas aprenden a testar cada poco tiempo las soluciones propuestas y ver si son las mejores o necesitan reorientar el enfoque. Al finalizar el módulo, las alumnas presentan su proyecto ante una audiencia más amplia para verificar el resultado final y realizan una Retrospectiva global del módulo, en la que valoran de nuevo su trabajo en conjunto con sus compañeras de equipo y determinan las cuestiones que facilitaron o dificultaron el trabajo para mejorar en el futuro. En el siguiente módulo, los equipos cambian, para que las alumnas aprendan la importancia de saber trabajar con todo tipo de perfiles.

Alumnas de la promoción Grace realizando su retrospectiva grupal

En cada equipo, una de las alumnas asume el rol de Scrum Master (Junior), y con la ayuda del equipo docente, liderado en este aspecto por Pilar, guía a sus compañeras en la implementación del marco de trabajo: dinamiza los eventos, promueve la consecución de los Working Agreements, ayuda en los impedimentos y, en general, acompaña al resto del equipo a lo largo del sprint.

De esta forma, guiadas por Scrum, las alumnas hacen proyectos que desde el principio aportan valor.

¿Por qué esto es importante para una empresa que contrata a una o varias adalabers?

Nuestras alumnas terminan el curso intensivo de Adalab con una mentalidad de mejora continua, y habituadas a la búsqueda de la eficiencia, y por tanto su adaptación a las empresas es más rápida y fluida. Al poner en práctica muchas de las dinámicas desde el primer momento, las adalabers se sienten cómodas con procesos que se repetirán en sus próximos empleos.

Las adalabers son capaces de adaptarse a los cambios, interiorizar nuevos conceptos con rapidez y trabajar siempre manteniendo la vista puesta en el cliente y sus necesidades. Habilidades clave en cualquier empresa pero sin duda imprescindibles en un sector como el tecnológico.

Siempre recordando que esa adaptación al cambio que tanto promulgamos ha comenzado antes de su incorporación a Adalab: ellas mismas han optado por él, han querido reinventarse y adaptarse a un entorno que demanda más perfiles tecnológicos altamente cualificados.

Contacta con nosotros si estás interesado en contratar a una adalaber o quieres saber más sobre la formación de nuestras alumnas. ¡Tenemos el talento que tu empresa necesita!

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