Las 10 profesiones/estudios más comunes entre las adalabers.

Todas/os tenemos un pasado. Vaya frase de comienzo, ¿verdad? Puede sonar a recurso facilón para llamar la atención del lector, pero sin ánimo de querer parecer oportunistas, en realidad sí que venimos a hablar del pasado de la gente, más concretamente, del de nuestras adalabers.

En este artículo hacemos un análisis de cuáles son los perfiles académicos y/o profesionales más frecuentes entre nuestras graduadas del curso intensivo de programación front-end de Adalab.

Imagina que pasas equis años de tu vida estudiando una carrera universitaria como puede ser arquitectura. O que te decantaste por una formación profesional. O que tu vocación era el diseño. O la biología. O que tu familia tenía un negocio y al principio te pareció buena idea dedicarte a ello. O que tus circunstancias personales en el momento de iniciar tus estudios superiores no eran del todo propicias y no pudiste hacerlo. O que cambiaste de país para empezar una nueva vida y la convalidación de tu título académico no es tarea fácil.

Ahora imagina que los siguientes conceptos pasan a formar parte de tu día a día: brecha salarial, desempleo, reducidas posibilidades de conciliación, etc.

Luego añádele una dosis generosa de pandemia mundial con todos y cada uno de sus amargos ingredientes: Estado de Alarma, ERTE, confinamiento, incertidumbre, despidos, crisis, cierres…

via GIPHY

Si hilamos ambos escenarios, el resultado es una situación laboral complicada para muchas mujeres, y a los datos nos remitimos: en España, más de la mitad del desempleo generado a raíz de la crisis del coronavirus se ha concentrado en mujeres, a pesar de que estas solo ocupan el 39% del empleo.

Para luchar con este tipo de realidades, nació Adalab: desde el 2016 son ya casi 400 las mujeres que tras un largo tiempo intentando sobrevivir en un mundo laboral cambiante, ya no solo buscan títulos sino tener un perfil profesional que se ajuste a las necesidades del mercado laboral, y por ello decidieron darle un giro a su vida y abrazar la tecnología, formándose en una profesión con futuro.

¿Y a qué se dedicaban exactamente las adalabers previamente?

En la siguiente gráfica os damos un avance de las ramas:

Fuente: Base de datos alumnas Adalab 2016 -2020.

El estudio se ha realizado con una muestra de casi 400 alumnas en total. ¿Qué os ha parecido la gráfica? ¿Reveladora? ¿Previsible? (esto nos lo contáis abajo en los comentarios, que nos encanta leeros).

Y el ranking final de las 10 profesiones/estudios más comunes entre las adalabers quedaría de la siguiente manera:

  1. Comunicación Audiovisual
  2. Diseño gráfico
  3. Periodismo
  4. Arquitectura
  5. Psicología
  6. ADE
  7. Turismo
  8. Publicidad
  9. Derecho
  10. Magisterio

Si alguien les hubiera dicho en su primer día de clase a muchas de nuestras alumnas que acabarían convirtiéndose en programadoras front-end, posiblemente hubieran arqueado una ceja y preguntado “¿Pero eso qué es?”

via GIPHY

Sin embargo, las posibilidades de que el esfuerzo valga la pena son muy altas, y lo que hayas estudiado o en qué hayas trabajado antes, no debe frenarte. Y si no nos crees a nosotras, lee estos testimonios.

Ari estudió enfermería y psicopedagogía en Venezuela, pero cuando llegó a España se dio de bruces con que no podía ejercer su profesión en nuestro país y tuvo que optar por alternativas menos cualificadas y trabajos más precarios. Puedes leer más sobre su historia aquí

Empecé con cierto miedo porque yo no sabía ni de ordenadores ni de programación ni de nada de este mundo. Había compañeras que sí que tenían una cierta base, y al menos sabían qué era HTML y CSS, pero yo no sabía nada de nada… Luego vi que todo empezaba desde cero. El curso es de verdad para gente que no sabe nada y se avanza hasta que construyes algo.

Clara también dio un giro de 180 grados en su trayectoria profesional, y ahora trabaja en una empresa en Amsterdam como programadora.Puedes leer más sobre su historia aquí

Yo había estudiado Derecho y había hecho un máster, todo ordenadito y con muy buenas notas. No me gustaba nada lo que hacía, me parecía que no tenía ningún sentido… Después de pensarlo mucho, lo dejé y empecé en el mundo del marketing digital. Encontré trabajo enseguida, pero echaba diez u once horas diarias y no estaba bien pagado.

Lorena nos lo cuenta a través de este vídeo

Yo antes de entrar en Adalab era historiadora del arte, pero no tenía un trabajo estable, no me sentía con una carrera profesional consolidada ni haciendo lo que quería. Un día me hablaron de la profesión de ser front-end… Y me lancé. (…) Ahora mismo trabajo como front-end, y es un trabajo muy gratificante con el que yo personalmente al final del día, me voy muy contenta a casa.

Eva Marco se formó como aparejadora, pero no lograba trabajar de ello. Aunque le costó tomar la decisión de dar un giro a su vida, una vez probó la programación lo tuvo claro: este era su camino. Nos cuenta su historia en este artículo

Laura y Ester no corrieron mejor suerte. Cuando empezó en Adalab, Laura acaba de terminar la carrera de Psicología y no sabía qué hacer a partir de ahí: lo único que tenía claro es que no quería ejercer. Ester, por su parte, estudió ADE. Tuvo la mala suerte de licenciarse justo cuando estalló la crisis.

No había oportunidades ni siquiera de hacer prácticas. Había estudiado una carrera y no podía desarrollarme en ella.

A pesar de estas diferencias, ambas llegaron a la misma conclusión: o se reinventaban o pasarían años enlazando trabajos que no les gustaban.

Y si te estás preguntando si una empresa contrataría a una programadora que no es ingeniera informática, la respuesta es sí, por lo ventajoso que es para una empresa contar en su equipo con una desarrolladora que tiene un background profesional diverso y por tanto, muy enriquecedor.

Lo que diferencia a las adalabers de otros juniors es su madurez. Vienen de mundos muy distintos, con trayectorias nada relacionadas con la tecnología pero que les han formado como personas, aportandoles solidez y confianza.

Jesús López González
Business Lead en BBVA IT

Si las historias de Ari, Clara, Lorena, Eva, Laura y Ester te han hecho pensar, has visto que no necesariamente hay que tener conocimientos previos para reinventarte a una profesión que no tiene nada que ver con la tuya, eres consciente de que el futuro es digital y como ellas quieres darle un giro a tu vida aprendiendo a programar desde cero, inscríbete en la próxima promo M y Reprograma Tu Futuro.

Y si eres una empresa que busca la innovación a través de la diversidad en todos los aspectos, además del género ¿a qué esperas para contratar a una adalaber? Lee cómo entrar a formar parte de nuestra Bolsa de Empleo.

Deja un comentario