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¿Las adalabers están preparadas para trabajar en remoto? Rotundamente, SÍ.

¿Las adalabers están preparadas para trabajar en remoto? Rotundamente, SÍ.

por | 1 de febrero de 2021 | La formación en Adalab

Las alumnas de Adalab están preparadas para incorporarse a su primer puesto de trabajo como programadoras web o analistas de datos en un mundo algo distinto al que contemplábamos antes de marzo 2020.

Que el contratar a una programadora web o analista de datos junior en remoto no te frene: ¡las adalabers están sobradamente preparadas para ello!

Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

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[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
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[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]Equinix nos describe su experiencia así: “La incorporación de Azahara dentro del equipo fue perfecta. Sabíamos que el perfil era junior y que era su primera vez trabajando en un proyecto real y en una empresa global como es Equinix, pero hemos quedado gratamente sorprendidos con sus conocimientos y autonomía a la hora de realizar las tareas que se le asignan.” Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
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Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]Equinix nos describe su experiencia así: “La incorporación de Azahara dentro del equipo fue perfecta. Sabíamos que el perfil era junior y que era su primera vez trabajando en un proyecto real y en una empresa global como es Equinix, pero hemos quedado gratamente sorprendidos con sus conocimientos y autonomía a la hora de realizar las tareas que se le asignan.” Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]Gador Villanueva Martos, alumna de la primera  promoción de Adalab en pasarse a formato online, habla de la comunicación como “el mayor reto” de aprender a trabajar en remoto: “Mientras que antes podíamos comentar y discutir en directo los problemas, en remoto tuvimos que aprender a comunicarnos mejor”. Las Adalabers aplicaron la cultura remota a las herramientas que ya estaban utilizando en el curso presencial, como Trello, Slack, Github y Gid, y también a la Filosofía Agile que impregna toda la metodología de Adalab. Según Gádor “Los dailys tuvieron más importancia que nunca para que la comunicación en equipo fluyese” Margarita Berjón, alumna de la misma promoción, cree que la clave para trabajar con éxito en remoto está en conocer muy bien estas aplicaciones. Para ella fue imprescindible “aprender a ser muy organizadas y a actualizar al momento el panel de Trello con las tareas que teníamos asignadas, así todas las compañeras podíamos consultarlo y tener información precisa del estado del proyecto en tiempo real”. Gador coincide con esto: “En remoto desarrollas tu parte más organizativa.”

¿ Y qué opinan las empresas?

Equinix nos describe su experiencia así: “La incorporación de Azahara dentro del equipo fue perfecta. Sabíamos que el perfil era junior y que era su primera vez trabajando en un proyecto real y en una empresa global como es Equinix, pero hemos quedado gratamente sorprendidos con sus conocimientos y autonomía a la hora de realizar las tareas que se le asignan.” Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]Gador Villanueva Martos, alumna de la primera  promoción de Adalab en pasarse a formato online, habla de la comunicación como “el mayor reto” de aprender a trabajar en remoto: “Mientras que antes podíamos comentar y discutir en directo los problemas, en remoto tuvimos que aprender a comunicarnos mejor”. Las Adalabers aplicaron la cultura remota a las herramientas que ya estaban utilizando en el curso presencial, como Trello, Slack, Github y Gid, y también a la Filosofía Agile que impregna toda la metodología de Adalab. Según Gádor “Los dailys tuvieron más importancia que nunca para que la comunicación en equipo fluyese” Margarita Berjón, alumna de la misma promoción, cree que la clave para trabajar con éxito en remoto está en conocer muy bien estas aplicaciones. Para ella fue imprescindible “aprender a ser muy organizadas y a actualizar al momento el panel de Trello con las tareas que teníamos asignadas, así todas las compañeras podíamos consultarlo y tener información precisa del estado del proyecto en tiempo real”. Gador coincide con esto: “En remoto desarrollas tu parte más organizativa.”

¿ Y qué opinan las empresas?

Equinix nos describe su experiencia así: “La incorporación de Azahara dentro del equipo fue perfecta. Sabíamos que el perfil era junior y que era su primera vez trabajando en un proyecto real y en una empresa global como es Equinix, pero hemos quedado gratamente sorprendidos con sus conocimientos y autonomía a la hora de realizar las tareas que se le asignan.” Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]Para la parte de la metodología docente que se basa en el pair programming, Miguel nos contó que “Encontramos la solución en la herramienta Live Share de Visual Studio Code, el editor de código que ya utilizamos en Adalab”. Y así, en tan solo 24 horas, conseguimos prepararlo todo para hacer la transición. En paralelo, el equipo docente también organizó una charla con las alumnas para ayudarlas a enfocar este reto enseñándoles qué es y qué significa la cultura remota. “Quisimos explicarles que estar en casa no significa trabajar 24 horas, que tienen que presentarse al entrar en una reunión donde hay mucha gente, que deben organizar tanto su espacio de trabajo como el espacio mental de sus tareas… Son las claves necesarias para tener un buen ritmo de trabajo no presencial según Miguel.

Pasar a un formato de formación online en tan poco tiempo fue un reto, pero hoy, podemos decir que nos sentimos muy orgullosas y que hemos extraído una conclusión muy importante: la capacidad de adaptación y motivación de una adalaber no conoce límites.

Gador Villanueva Martos, alumna de la primera  promoción de Adalab en pasarse a formato online, habla de la comunicación como “el mayor reto” de aprender a trabajar en remoto: “Mientras que antes podíamos comentar y discutir en directo los problemas, en remoto tuvimos que aprender a comunicarnos mejor”. Las Adalabers aplicaron la cultura remota a las herramientas que ya estaban utilizando en el curso presencial, como Trello, Slack, Github y Gid, y también a la Filosofía Agile que impregna toda la metodología de Adalab. Según Gádor “Los dailys tuvieron más importancia que nunca para que la comunicación en equipo fluyese” Margarita Berjón, alumna de la misma promoción, cree que la clave para trabajar con éxito en remoto está en conocer muy bien estas aplicaciones. Para ella fue imprescindible “aprender a ser muy organizadas y a actualizar al momento el panel de Trello con las tareas que teníamos asignadas, así todas las compañeras podíamos consultarlo y tener información precisa del estado del proyecto en tiempo real”. Gador coincide con esto: “En remoto desarrollas tu parte más organizativa.”

¿ Y qué opinan las empresas?

Equinix nos describe su experiencia así: “La incorporación de Azahara dentro del equipo fue perfecta. Sabíamos que el perfil era junior y que era su primera vez trabajando en un proyecto real y en una empresa global como es Equinix, pero hemos quedado gratamente sorprendidos con sus conocimientos y autonomía a la hora de realizar las tareas que se le asignan.” Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]De este proceso, sabe mucho Miguel del Mazo, Responsable de la formación técnica y profesor de Adalab, que nos contó cómo al principio se dedicó a “analizar, probar y crear un mini-tutorial sobre las diferentes herramientas online que utilizaríamos a partir de ese momento para seguir con la formación en remoto.” Para la parte de la metodología docente que se basa en el pair programming, Miguel nos contó que “Encontramos la solución en la herramienta Live Share de Visual Studio Code, el editor de código que ya utilizamos en Adalab”. Y así, en tan solo 24 horas, conseguimos prepararlo todo para hacer la transición. En paralelo, el equipo docente también organizó una charla con las alumnas para ayudarlas a enfocar este reto enseñándoles qué es y qué significa la cultura remota. “Quisimos explicarles que estar en casa no significa trabajar 24 horas, que tienen que presentarse al entrar en una reunión donde hay mucha gente, que deben organizar tanto su espacio de trabajo como el espacio mental de sus tareas… Son las claves necesarias para tener un buen ritmo de trabajo no presencial según Miguel.

Pasar a un formato de formación online en tan poco tiempo fue un reto, pero hoy, podemos decir que nos sentimos muy orgullosas y que hemos extraído una conclusión muy importante: la capacidad de adaptación y motivación de una adalaber no conoce límites.

Gador Villanueva Martos, alumna de la primera  promoción de Adalab en pasarse a formato online, habla de la comunicación como “el mayor reto” de aprender a trabajar en remoto: “Mientras que antes podíamos comentar y discutir en directo los problemas, en remoto tuvimos que aprender a comunicarnos mejor”. Las Adalabers aplicaron la cultura remota a las herramientas que ya estaban utilizando en el curso presencial, como Trello, Slack, Github y Gid, y también a la Filosofía Agile que impregna toda la metodología de Adalab. Según Gádor “Los dailys tuvieron más importancia que nunca para que la comunicación en equipo fluyese” Margarita Berjón, alumna de la misma promoción, cree que la clave para trabajar con éxito en remoto está en conocer muy bien estas aplicaciones. Para ella fue imprescindible “aprender a ser muy organizadas y a actualizar al momento el panel de Trello con las tareas que teníamos asignadas, así todas las compañeras podíamos consultarlo y tener información precisa del estado del proyecto en tiempo real”. Gador coincide con esto: “En remoto desarrollas tu parte más organizativa.”

¿ Y qué opinan las empresas?

Equinix nos describe su experiencia así: “La incorporación de Azahara dentro del equipo fue perfecta. Sabíamos que el perfil era junior y que era su primera vez trabajando en un proyecto real y en una empresa global como es Equinix, pero hemos quedado gratamente sorprendidos con sus conocimientos y autonomía a la hora de realizar las tareas que se le asignan.” Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]De este proceso, sabe mucho Miguel del Mazo, Responsable de la formación técnica y profesor de Adalab, que nos contó cómo al principio se dedicó a “analizar, probar y crear un mini-tutorial sobre las diferentes herramientas online que utilizaríamos a partir de ese momento para seguir con la formación en remoto.” Para la parte de la metodología docente que se basa en el pair programming, Miguel nos contó que “Encontramos la solución en la herramienta Live Share de Visual Studio Code, el editor de código que ya utilizamos en Adalab”. Y así, en tan solo 24 horas, conseguimos prepararlo todo para hacer la transición. En paralelo, el equipo docente también organizó una charla con las alumnas para ayudarlas a enfocar este reto enseñándoles qué es y qué significa la cultura remota. “Quisimos explicarles que estar en casa no significa trabajar 24 horas, que tienen que presentarse al entrar en una reunión donde hay mucha gente, que deben organizar tanto su espacio de trabajo como el espacio mental de sus tareas… Son las claves necesarias para tener un buen ritmo de trabajo no presencial según Miguel.

Pasar a un formato de formación online en tan poco tiempo fue un reto, pero hoy, podemos decir que nos sentimos muy orgullosas y que hemos extraído una conclusión muy importante: la capacidad de adaptación y motivación de una adalaber no conoce límites.

Gador Villanueva Martos, alumna de la primera  promoción de Adalab en pasarse a formato online, habla de la comunicación como “el mayor reto” de aprender a trabajar en remoto: “Mientras que antes podíamos comentar y discutir en directo los problemas, en remoto tuvimos que aprender a comunicarnos mejor”. Las Adalabers aplicaron la cultura remota a las herramientas que ya estaban utilizando en el curso presencial, como Trello, Slack, Github y Gid, y también a la Filosofía Agile que impregna toda la metodología de Adalab. Según Gádor “Los dailys tuvieron más importancia que nunca para que la comunicación en equipo fluyese” Margarita Berjón, alumna de la misma promoción, cree que la clave para trabajar con éxito en remoto está en conocer muy bien estas aplicaciones. Para ella fue imprescindible “aprender a ser muy organizadas y a actualizar al momento el panel de Trello con las tareas que teníamos asignadas, así todas las compañeras podíamos consultarlo y tener información precisa del estado del proyecto en tiempo real”. Gador coincide con esto: “En remoto desarrollas tu parte más organizativa.”

¿ Y qué opinan las empresas?

Equinix nos describe su experiencia así: “La incorporación de Azahara dentro del equipo fue perfecta. Sabíamos que el perfil era junior y que era su primera vez trabajando en un proyecto real y en una empresa global como es Equinix, pero hemos quedado gratamente sorprendidos con sus conocimientos y autonomía a la hora de realizar las tareas que se le asignan.” Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]En 2020 nos encontramos nuevamente ante otra crisis, que ha dado un vuelco a nuestras vidas y ha puesto de manifiesto el imprescindible papel de la tecnología. Desde mediados de marzo de ese año  vimos  cómo de pronto el mundo presencial se paraba, mientras el digital seguía funcionando. Esta nueva situación ha hecho que trabajar en remoto se haya convertido en una habilidad profesional imprescindible para casi todas las empresas. Y también ha hecho que nos preguntemos si nuestras alumnas, las adalabers, están listas para enfrentarse a esta nueva realidad laboral que se abre ante ellas. La respuesta es clara y rotunda: SÍ. Fue en ese momento, cuando las alumnas de la Promoción Idelisa llevaban sólo unos días aprendiendo Javascript, que nos vimos obligadas a pasar a un formato de formación 100% online que garantizase la calidad de nuestras clases y nos permitiese seguir operando.
Clase en streaming con las alumnas de Idelisa
De este proceso, sabe mucho Miguel del Mazo, Responsable de la formación técnica y profesor de Adalab, que nos contó cómo al principio se dedicó a “analizar, probar y crear un mini-tutorial sobre las diferentes herramientas online que utilizaríamos a partir de ese momento para seguir con la formación en remoto.” Para la parte de la metodología docente que se basa en el pair programming, Miguel nos contó que “Encontramos la solución en la herramienta Live Share de Visual Studio Code, el editor de código que ya utilizamos en Adalab”. Y así, en tan solo 24 horas, conseguimos prepararlo todo para hacer la transición. En paralelo, el equipo docente también organizó una charla con las alumnas para ayudarlas a enfocar este reto enseñándoles qué es y qué significa la cultura remota. “Quisimos explicarles que estar en casa no significa trabajar 24 horas, que tienen que presentarse al entrar en una reunión donde hay mucha gente, que deben organizar tanto su espacio de trabajo como el espacio mental de sus tareas… Son las claves necesarias para tener un buen ritmo de trabajo no presencial según Miguel.

Pasar a un formato de formación online en tan poco tiempo fue un reto, pero hoy, podemos decir que nos sentimos muy orgullosas y que hemos extraído una conclusión muy importante: la capacidad de adaptación y motivación de una adalaber no conoce límites.

Gador Villanueva Martos, alumna de la primera  promoción de Adalab en pasarse a formato online, habla de la comunicación como “el mayor reto” de aprender a trabajar en remoto: “Mientras que antes podíamos comentar y discutir en directo los problemas, en remoto tuvimos que aprender a comunicarnos mejor”. Las Adalabers aplicaron la cultura remota a las herramientas que ya estaban utilizando en el curso presencial, como Trello, Slack, Github y Gid, y también a la Filosofía Agile que impregna toda la metodología de Adalab. Según Gádor “Los dailys tuvieron más importancia que nunca para que la comunicación en equipo fluyese” Margarita Berjón, alumna de la misma promoción, cree que la clave para trabajar con éxito en remoto está en conocer muy bien estas aplicaciones. Para ella fue imprescindible “aprender a ser muy organizadas y a actualizar al momento el panel de Trello con las tareas que teníamos asignadas, así todas las compañeras podíamos consultarlo y tener información precisa del estado del proyecto en tiempo real”. Gador coincide con esto: “En remoto desarrollas tu parte más organizativa.”

¿ Y qué opinan las empresas?

Equinix nos describe su experiencia así: “La incorporación de Azahara dentro del equipo fue perfecta. Sabíamos que el perfil era junior y que era su primera vez trabajando en un proyecto real y en una empresa global como es Equinix, pero hemos quedado gratamente sorprendidos con sus conocimientos y autonomía a la hora de realizar las tareas que se le asignan.” Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]Adalab fue creada en octubre de 2016, en un contexto de crisis donde miles de personas estaban desempleadas o sólo conseguían trabajos precarios, mientras que el sector tecnológico crecía exponencialmente y las empresas no encontraban profesionales con las habilidades digitales que los nuevos tiempos requerían. De eso hace ya unos cuantos años, en los que hemos conseguido formar a cientos de mujeres y crear una comunidad cada vez más grande que cree en la diversidad y la inclusión como motor de cambio de las empresas. En 2020 nos encontramos nuevamente ante otra crisis, que ha dado un vuelco a nuestras vidas y ha puesto de manifiesto el imprescindible papel de la tecnología. Desde mediados de marzo de ese año  vimos  cómo de pronto el mundo presencial se paraba, mientras el digital seguía funcionando. Esta nueva situación ha hecho que trabajar en remoto se haya convertido en una habilidad profesional imprescindible para casi todas las empresas. Y también ha hecho que nos preguntemos si nuestras alumnas, las adalabers, están listas para enfrentarse a esta nueva realidad laboral que se abre ante ellas. La respuesta es clara y rotunda: SÍ. Fue en ese momento, cuando las alumnas de la Promoción Idelisa llevaban sólo unos días aprendiendo Javascript, que nos vimos obligadas a pasar a un formato de formación 100% online que garantizase la calidad de nuestras clases y nos permitiese seguir operando.
Clase en streaming con las alumnas de Idelisa
De este proceso, sabe mucho Miguel del Mazo, Responsable de la formación técnica y profesor de Adalab, que nos contó cómo al principio se dedicó a “analizar, probar y crear un mini-tutorial sobre las diferentes herramientas online que utilizaríamos a partir de ese momento para seguir con la formación en remoto.” Para la parte de la metodología docente que se basa en el pair programming, Miguel nos contó que “Encontramos la solución en la herramienta Live Share de Visual Studio Code, el editor de código que ya utilizamos en Adalab”. Y así, en tan solo 24 horas, conseguimos prepararlo todo para hacer la transición. En paralelo, el equipo docente también organizó una charla con las alumnas para ayudarlas a enfocar este reto enseñándoles qué es y qué significa la cultura remota. “Quisimos explicarles que estar en casa no significa trabajar 24 horas, que tienen que presentarse al entrar en una reunión donde hay mucha gente, que deben organizar tanto su espacio de trabajo como el espacio mental de sus tareas… Son las claves necesarias para tener un buen ritmo de trabajo no presencial según Miguel.

Pasar a un formato de formación online en tan poco tiempo fue un reto, pero hoy, podemos decir que nos sentimos muy orgullosas y que hemos extraído una conclusión muy importante: la capacidad de adaptación y motivación de una adalaber no conoce límites.

Gador Villanueva Martos, alumna de la primera  promoción de Adalab en pasarse a formato online, habla de la comunicación como “el mayor reto” de aprender a trabajar en remoto: “Mientras que antes podíamos comentar y discutir en directo los problemas, en remoto tuvimos que aprender a comunicarnos mejor”. Las Adalabers aplicaron la cultura remota a las herramientas que ya estaban utilizando en el curso presencial, como Trello, Slack, Github y Gid, y también a la Filosofía Agile que impregna toda la metodología de Adalab. Según Gádor “Los dailys tuvieron más importancia que nunca para que la comunicación en equipo fluyese” Margarita Berjón, alumna de la misma promoción, cree que la clave para trabajar con éxito en remoto está en conocer muy bien estas aplicaciones. Para ella fue imprescindible “aprender a ser muy organizadas y a actualizar al momento el panel de Trello con las tareas que teníamos asignadas, así todas las compañeras podíamos consultarlo y tener información precisa del estado del proyecto en tiempo real”. Gador coincide con esto: “En remoto desarrollas tu parte más organizativa.”

¿ Y qué opinan las empresas?

Equinix nos describe su experiencia así: “La incorporación de Azahara dentro del equipo fue perfecta. Sabíamos que el perfil era junior y que era su primera vez trabajando en un proyecto real y en una empresa global como es Equinix, pero hemos quedado gratamente sorprendidos con sus conocimientos y autonomía a la hora de realizar las tareas que se le asignan.” Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]Y no solo lo decimos nosotros, en este post hemos reunido el testimonio de alumnas y empresas que ya han dado ese paso. Adalab fue creada en octubre de 2016, en un contexto de crisis donde miles de personas estaban desempleadas o sólo conseguían trabajos precarios, mientras que el sector tecnológico crecía exponencialmente y las empresas no encontraban profesionales con las habilidades digitales que los nuevos tiempos requerían. De eso hace ya unos cuantos años, en los que hemos conseguido formar a cientos de mujeres y crear una comunidad cada vez más grande que cree en la diversidad y la inclusión como motor de cambio de las empresas. En 2020 nos encontramos nuevamente ante otra crisis, que ha dado un vuelco a nuestras vidas y ha puesto de manifiesto el imprescindible papel de la tecnología. Desde mediados de marzo de ese año  vimos  cómo de pronto el mundo presencial se paraba, mientras el digital seguía funcionando. Esta nueva situación ha hecho que trabajar en remoto se haya convertido en una habilidad profesional imprescindible para casi todas las empresas. Y también ha hecho que nos preguntemos si nuestras alumnas, las adalabers, están listas para enfrentarse a esta nueva realidad laboral que se abre ante ellas. La respuesta es clara y rotunda: SÍ. Fue en ese momento, cuando las alumnas de la Promoción Idelisa llevaban sólo unos días aprendiendo Javascript, que nos vimos obligadas a pasar a un formato de formación 100% online que garantizase la calidad de nuestras clases y nos permitiese seguir operando.
Clase en streaming con las alumnas de Idelisa
De este proceso, sabe mucho Miguel del Mazo, Responsable de la formación técnica y profesor de Adalab, que nos contó cómo al principio se dedicó a “analizar, probar y crear un mini-tutorial sobre las diferentes herramientas online que utilizaríamos a partir de ese momento para seguir con la formación en remoto.” Para la parte de la metodología docente que se basa en el pair programming, Miguel nos contó que “Encontramos la solución en la herramienta Live Share de Visual Studio Code, el editor de código que ya utilizamos en Adalab”. Y así, en tan solo 24 horas, conseguimos prepararlo todo para hacer la transición. En paralelo, el equipo docente también organizó una charla con las alumnas para ayudarlas a enfocar este reto enseñándoles qué es y qué significa la cultura remota. “Quisimos explicarles que estar en casa no significa trabajar 24 horas, que tienen que presentarse al entrar en una reunión donde hay mucha gente, que deben organizar tanto su espacio de trabajo como el espacio mental de sus tareas… Son las claves necesarias para tener un buen ritmo de trabajo no presencial según Miguel.

Pasar a un formato de formación online en tan poco tiempo fue un reto, pero hoy, podemos decir que nos sentimos muy orgullosas y que hemos extraído una conclusión muy importante: la capacidad de adaptación y motivación de una adalaber no conoce límites.

Gador Villanueva Martos, alumna de la primera  promoción de Adalab en pasarse a formato online, habla de la comunicación como “el mayor reto” de aprender a trabajar en remoto: “Mientras que antes podíamos comentar y discutir en directo los problemas, en remoto tuvimos que aprender a comunicarnos mejor”. Las Adalabers aplicaron la cultura remota a las herramientas que ya estaban utilizando en el curso presencial, como Trello, Slack, Github y Gid, y también a la Filosofía Agile que impregna toda la metodología de Adalab. Según Gádor “Los dailys tuvieron más importancia que nunca para que la comunicación en equipo fluyese” Margarita Berjón, alumna de la misma promoción, cree que la clave para trabajar con éxito en remoto está en conocer muy bien estas aplicaciones. Para ella fue imprescindible “aprender a ser muy organizadas y a actualizar al momento el panel de Trello con las tareas que teníamos asignadas, así todas las compañeras podíamos consultarlo y tener información precisa del estado del proyecto en tiempo real”. Gador coincide con esto: “En remoto desarrollas tu parte más organizativa.”

¿ Y qué opinan las empresas?

Equinix nos describe su experiencia así: “La incorporación de Azahara dentro del equipo fue perfecta. Sabíamos que el perfil era junior y que era su primera vez trabajando en un proyecto real y en una empresa global como es Equinix, pero hemos quedado gratamente sorprendidos con sus conocimientos y autonomía a la hora de realizar las tareas que se le asignan.” Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
Graduación online de la Promoción Idelisa
Gracias a empresas como las que nombramos en este artículo, podemos decir con orgullo que nuestras alumnas tienen un gran desempeño en remoto. Y prueba de ello es que llevamos ya algunos años funcionando así y estamos muy satisfechas tanto con el día a día como con el resultado. Si quieres contratar una adalaber, ponte en contacto con nosotras aquí.

El mundo está cambiando rápido, todos/as lo sabemos, pero Adalab también. Si buscas talento junior preparado para esta nueva realidad, ¡Adalab es la respuesta!

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]Y no solo lo decimos nosotros, en este post hemos reunido el testimonio de alumnas y empresas que ya han dado ese paso. Adalab fue creada en octubre de 2016, en un contexto de crisis donde miles de personas estaban desempleadas o sólo conseguían trabajos precarios, mientras que el sector tecnológico crecía exponencialmente y las empresas no encontraban profesionales con las habilidades digitales que los nuevos tiempos requerían. De eso hace ya unos cuantos años, en los que hemos conseguido formar a cientos de mujeres y crear una comunidad cada vez más grande que cree en la diversidad y la inclusión como motor de cambio de las empresas. En 2020 nos encontramos nuevamente ante otra crisis, que ha dado un vuelco a nuestras vidas y ha puesto de manifiesto el imprescindible papel de la tecnología. Desde mediados de marzo de ese año  vimos  cómo de pronto el mundo presencial se paraba, mientras el digital seguía funcionando. Esta nueva situación ha hecho que trabajar en remoto se haya convertido en una habilidad profesional imprescindible para casi todas las empresas. Y también ha hecho que nos preguntemos si nuestras alumnas, las adalabers, están listas para enfrentarse a esta nueva realidad laboral que se abre ante ellas. La respuesta es clara y rotunda: SÍ. Fue en ese momento, cuando las alumnas de la Promoción Idelisa llevaban sólo unos días aprendiendo Javascript, que nos vimos obligadas a pasar a un formato de formación 100% online que garantizase la calidad de nuestras clases y nos permitiese seguir operando.
Clase en streaming con las alumnas de Idelisa
De este proceso, sabe mucho Miguel del Mazo, Responsable de la formación técnica y profesor de Adalab, que nos contó cómo al principio se dedicó a “analizar, probar y crear un mini-tutorial sobre las diferentes herramientas online que utilizaríamos a partir de ese momento para seguir con la formación en remoto.” Para la parte de la metodología docente que se basa en el pair programming, Miguel nos contó que “Encontramos la solución en la herramienta Live Share de Visual Studio Code, el editor de código que ya utilizamos en Adalab”. Y así, en tan solo 24 horas, conseguimos prepararlo todo para hacer la transición. En paralelo, el equipo docente también organizó una charla con las alumnas para ayudarlas a enfocar este reto enseñándoles qué es y qué significa la cultura remota. “Quisimos explicarles que estar en casa no significa trabajar 24 horas, que tienen que presentarse al entrar en una reunión donde hay mucha gente, que deben organizar tanto su espacio de trabajo como el espacio mental de sus tareas… Son las claves necesarias para tener un buen ritmo de trabajo no presencial según Miguel.

Pasar a un formato de formación online en tan poco tiempo fue un reto, pero hoy, podemos decir que nos sentimos muy orgullosas y que hemos extraído una conclusión muy importante: la capacidad de adaptación y motivación de una adalaber no conoce límites.

Gador Villanueva Martos, alumna de la primera  promoción de Adalab en pasarse a formato online, habla de la comunicación como “el mayor reto” de aprender a trabajar en remoto: “Mientras que antes podíamos comentar y discutir en directo los problemas, en remoto tuvimos que aprender a comunicarnos mejor”. Las Adalabers aplicaron la cultura remota a las herramientas que ya estaban utilizando en el curso presencial, como Trello, Slack, Github y Gid, y también a la Filosofía Agile que impregna toda la metodología de Adalab. Según Gádor “Los dailys tuvieron más importancia que nunca para que la comunicación en equipo fluyese” Margarita Berjón, alumna de la misma promoción, cree que la clave para trabajar con éxito en remoto está en conocer muy bien estas aplicaciones. Para ella fue imprescindible “aprender a ser muy organizadas y a actualizar al momento el panel de Trello con las tareas que teníamos asignadas, así todas las compañeras podíamos consultarlo y tener información precisa del estado del proyecto en tiempo real”. Gador coincide con esto: “En remoto desarrollas tu parte más organizativa.”

¿ Y qué opinan las empresas?

Equinix nos describe su experiencia así: “La incorporación de Azahara dentro del equipo fue perfecta. Sabíamos que el perfil era junior y que era su primera vez trabajando en un proyecto real y en una empresa global como es Equinix, pero hemos quedado gratamente sorprendidos con sus conocimientos y autonomía a la hora de realizar las tareas que se le asignan.” Adriano, Senior Software Engineer de la empresa afirma que “El codebase de nuestro frontend es bastante extenso y con muchas abstracciones, eso nos hacía pensar que deberíamos acompañar a Azahara durante varias semanas o meses hasta que pudiera ganar autonomía… Sin embargo, hemos incorporado al equipo a una persona autónoma, con inquietudes, ganas de aprender y capaz de resolver y afrontar con muy poca ayuda los problemas que se le presentan. Tanto el equipo como yo estamos muy contentos con su incorporación y está claro que la formación recibida en Adalab es de calidad y sus candidatas acaban con un conocimiento muy sólido para comenzar sus carreras en el sector tecnológico”. Carlos, Cofundador y CTO de Zensei, también ha podido testar cómo una adalaber está preparada para trabajar en remoto: “El caso de Zensei fue un caso extremo: hicimos una oferta de empleo a María, adalaber, el 11 de marzo y dos días después comenzó el estado de alarma. Nuestra planificación, onboarding y expectativas salían volando por la ventana”. Sin embargo, en Zensei no se echaron para atrás, muy al contrario: eran conscientes de las necesidades de un perfil junior y se preguntaron “¿podríamos hacerlo en remoto?”. Sus dudas se disiparon pronto porque tal y como dice Carloslas adalabers, que están cambiando literalmente su vida, destacan en adaptarse. Tras casi dos meses, María nos ha demostrado en varias ocasiones lo lejos que se puede llegar con la actitud adecuada. Siempre aportando un paso más allá de lo que esperábamos de ella. De hecho, se ha adaptado a trabajar en remoto mejor que yo.”

Si preguntamos a las adalabers que se incorporaron en remoto en plena crisis de la COVID-19, su experiencia también ha sido muy, muy buena.

Una de ellas fue Cristina, que empezó el 20 de abril de 2020 en Cabify. “Por mi parte ha sido genial. Tenía un poco de miedo principalmente por dos cosas: por no haber currando nunca en remoto y… ¡porque era mi primer trabajo como front-end! Por suerte Cabify es una empresa muy habituada a trabajar así. Todo ello hizo que la acogida fuera estupenda y que en ningún momento me haya sentido sola: siempre he sabido a quién debía preguntar o a quién dirigirme para cada cosa que necesitase.” A la vez que ella, y en la misma empresa, lo hizo Beatriz, que destaca sobre todo los primeros días: “ha sido el mejor, y más completo onboarding que he vivido hasta el día de hoy. Como a todo junior, me ponía muy nerviosa mi primer día de trabajo, y más en remoto. Sin embargo, las herramientas que utilizamos durante el curso de Adalab, son las mismas que utilizo en mi día a día, lo cual ha facilitado mucho mi adaptación.” Mariana lleva casi 2 meses en Devo y escuchar su testimonio es un “chute” de energía en los tiempos que corren: “Estoy aprendiendo un montón y espero poder aportar a mi equipo tanto como me están dando ellos a mí en estos primeros meses. Estoy muy contenta, y tiene mucho mérito que, en un escenario como en el que nos encontramos, el balance sea tan positivo.” La verdad es que el caso de Mariana fue curioso y así nos lo cuenta ella: “Cuando la pandemia estalló en España yo ya había firmado un precontrato con Devo, y lógicamente me empecé a preocupar pero a los pocos días me llamaron para confirmarme mi fecha de incorporación se mantenía y empezaría a trabajar en remoto. He tenido la inmensa suerte de haber entrado en una empresa que me ha hecho sentirme acompañada durante todo el proceso y con unos compañeros maravillosos. Al final, que tu oficina sea Slack no está tan mal, jeje
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